¿Por qué el día de la Mujer?

Agustina
Agustina Pizarro

Voy a homenajear a las mujeres del pasado, del presente y las del futuro, aquellas que marcaron historia en la sociedad y las que no.  Hoy se celebra el día internacional de la mujer este día se reafirma la “plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural”.

Actualmente se habla vagamente de por qué se celebra un día como hoy, sin muchas precisiones y con muchas contradicciones del incendio intencional de una fábrica textil tomada por sus trabajadoras en huelga, un 8 de marzo de 1857 dando el origen al día internacional de la mujer.

Muchas de las trabajadoras que murieron en el incendio venían participando de la lucha por sus derechos y habían encabezado la huelga del invierno de 1909, que se extendió a 20.000 compañeras afiliadas al Internacional Ladies Garment Workers (sindicato internacional femenino de trabajadores de la confección). Las obreras les reclamaban a sus patrones mejores salariales, reducción de la jornada laboral a ocho horas, descanso dominical y el fin de la explotación de los niños; y al gobierno federal, el control de las condiciones de higiene y seguridad. Denunciaban la inexistencia de salidas de emergencia y de elementos para combatir incendios, muy frecuentes en el rubro textil. (1)

En la misma época mientras en los países del norte reclamaban sus derechos,  en nuestras tierras se encontraban mujeres a las que hoy se le rinden culto,  porque  las calles que llevan sus nombres, sin que la mayorías de sus habitantes sepan lo que lograron o el coraje que tuvieron al animarse en un mundo de hombres a hacer lo que sabían tenían que hacer.

“Millones de mujeres de todos los países han apoyado a los hombres para ganar la guerra. ¿No trabajarán ahora para la paz?”  Alicia Moreau de Justo (1885-1986), la militante socialista, compañera del fundador del partido, Juan B. Justo, en 1907 Alicia creó el comité Pro-sufragio femenino e impulso el primer congreso femenino internacional, reunido en Buenos Aires, en mayo de 1910, con la participación de delegadas chilenas, uruguayas y paraguayas, y en donde se reclamó el derecho de las mujeres a votar.

“tierras en armas que se hace mujer” verso situado en el Alto Perú, allí combatió Juana Azurduy (1780-1869) guiada por su fervor revolucionario, su convicción libertaria y su acción guerrillera, instalando y mostrando a la vez la presencia de la figura femenina en el territorio de la lucha. Revolucionaria de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, de Bolivia, de América Latina, Juana Azurduy fue ascendida a general a los 147 años después de su muerte, cuando el 14 de Julio de 2009 la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, le confirió el grado de “Generala” del ejército Argentino, durante una sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional, realizada en la ciudad  boliviana de Sucre, donde reposa sus restos mortales junto a su sable, con la presencia de los mandatarios de los dos países. (3)

Azucena Villafor, aquella heroica fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, que fue secuestrada el 10 de diciembre de 1977 por un grupo de tareas comandos por el “ángel rubio” Alfredo Astiz. Trasladada a la ESMA, torturada y arrojada al mar en aquellos “vuelos de la muerte”, su cadáver fue recuperado en el 2005 y sus cenizas reposan en la pirámide donde las madres le enseñaron dignidad al mundo. (2)

La memoria es una de las formas de la justicia y el nombre que llevan las calles de una ciudad puede ser un motivador de su ejercicio.

La pasión de las mujeres del ayer empodero a las mujeres del hoy, que siguen con su lucha indicando la desigualdad que siguen en la vida cotidiana. El 8 de marzo igual que el 3 de junio se lo consideran como días históricos en la lucha por los derechos de las mujeres, contra la violencia de género y los femicidios. Un grito, un golpe que eran secretos de una sociedad patriarcal.

La mujer actual no solo reclama los mismo derechos que aquellas mujeres de hace  160 años, si no se le suma la campaña #NiUnaMenos que consiguió poner en la realidad  la desigualdad cotidiana. Visibilizo datos, estadísticas, nombres de víctimas y victimarios, historias, acciones, inacciones, complicidades, indiferencia. Se instaló la idea de que no se mata por amor.

Bastante sucedió, pero a la vez no alcanza, los acosadores y golpeadores ya no se mueven en una sociedad indiferente. Se reclaman derechos, se exigen y se interpelan las no oportunidades laborales, la exigencia familiar, la desigualdad económica, mayor responsabilidad en figura de la mujer.

Una mujer fuerte es una mujer empeñada en hacer algo, que los demás están empeñados en que no se haga.

Seguir rememorando el Día Internacional de la Mujer, sirve recordar todo lo transitado, todo lo batallado, lo logrado y lo que falta conseguir.

No necesitaríamos resaltar este día, si tuviéramos todos los habitantes los mismos derechos.

Fuentes:

  • Felipe Pigna, Mujeres tenían que ser. Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras. Desde los orígenes hasta 1930, Buenos Aires, Planeta, 2011, págs. 451-453.
  •  “La Ilustración Argentina”, Nro. 2 del 13 de diciembre de 1853.

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