Políticas Públicas y Derechos Humanos

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Micaela Bounchanavong

Un artículo del Representante de la Oficina del Alto Comisionado de las ONU para los Derechos Humanos para América Latina y el Caribe,  Roberto Garretón, comienza con la siguiente  afirmación:

Si los derechos humanos hoy están en el corazón de todos los ámbitos de la cultura, la filosofía, la ética, la política, la historia, las artes, la economía, la sociología, la antropología, la educación, la arquitectura, la medicina, la psicología, etc., no se ven razones por las cuales deberían estar ausentes en las políticas públicas”.

Estas líneas nos llaman a reflexionar con respecto a un interrogante: ¿cuál es la importancia de los Derechos Humanos en las políticas públicas? Me ayudaré a responder a partir de una investigación en la que tuve la oportunidad de participar en el pasado, titulada “Refugiados del Sudeste Asiático en la dictadura militar (1979-1984)”.

Según John Rawls (1971), los principios de justicia, relacionados de manera implícita con los Derechos Humanos, son planteados en términos de equidad o  imparcialidad, a través de través del velo de la ignorancia. Esto es una posición en la cual nadie conoce su lugar en la sociedad: ni su posición social, ni su distribución económica, ni “suerte natural o divina”. Es decir que siempre que los principios de justicia se elijan bajo el velo de la ignorancia, serán determinados de manera imparcial, permitiendo la generación y elaboración de de principios justos para todas las personas, sin diferenciación alguna.

En términos de Ralws, los Derechos Humanos generan justicia social y garantizan lo que él señala como condiciones objetivas, con las cuales todos en un mismo territorio tienen los mismos derechos y libertades, sin desigualdad jurídica. Así también, se generan condiciones subjetivas, relacionadas con los aspectos que el principio de la cooperación toma de la vida de cada persona, como su plan de vida, religión, doctrinas políticas y morales (Rawls, 1971).

Cuando se definen los Derechos Humanos, se tiende a  definiciones abstractas y generales. Las definiciones conceptuales sobre estas libertades y garantías fundamentales son tan generales como abstractas, pero no por ello pierden importancia, ya que los Derechos Humanos obligan a los Estados a respetar y garantizar derechos a los seres humanos, dignificándolos y protegiéndolos, sin olvidarse de la subjetividad del mismo.

Según el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU:

 “Los Derechos Humanos son inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, opinión política, posición económica, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Todos tenemos los mismos Derechos Humanos, sin discriminación alguna. Por esto, estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles”. (Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 2016).

Por su parte, para Amartya Sen (2000),  Nobel de economía en 1998, la libertad, los Derechos Humanos y la justicia son bienes en sî mismos. Es decir, son capacidades que los seres humanos poseen en su condición de tales y no en función su influencia económica, social y/o política.

La existencia de estos Derechos y garantías es fundamental porque permite a las personas desarrollarse y de esa manera realizar aquello que deseen realizar: ser libres. Por esto, los gobiernos deben asegurar el goce de los Derechos Humanos a todos los habitantes de sus territorio y velar por su respeto, porque su denegación genera la falta de libertad política e individual (Sen, 2000)

Por otro lado encontramos un sinfín de definiciones de políticas públicas, entre ellas encontramos las siguientes:

El concepto de política pública tiene tres acepciones: la política, concebida como el ámbito del gobierno de las sociedades humanas. Segundo, la política como la actividad de organización y lucha por el control del poder (politics). Y, finalmente, la política como designación de los propósitos y programas de las autoridades públicas” (André Roth)

“Las políticas públicas son el conjunto de objetivos, decisiones y acciones realizadas por un gobierno para solucionar los problemas que en un momento dado los ciudadanos y el propio gobierno consideran prioritarios.” (Manuel Tamayo Sáenz)

Es decir, son políticas propuestas, pensadas, desarrolladas y ejecutadas por un gobierno para su población. Si hay algo que comparten estas definiciones es en sueñalar que en su carácter público las mismas atañen a la población en su conjunto.

¿Por qué la perspectiva de DDHH es importante en las políticas públicas?

Porque incluyen derechos y obligaciones que los Estados democráticos, en virtud del derecho internacional, se comprometen a respetar, proteger y realizar para sus habitantes.

Estos Estados tienen la obligación de garantizar y respetar los Derechos Humanos en el sentido de que no deben de interferir en el disfrute de los mismos, ni limitarlos. La obligación de protegerlos exige que impidan los abusos contra individuos (Bounchanavong, 2016).

Las políticas públicas contienen no sólo acciones  sino  también   omisiones. Por consiguiente,  el  concepto contempla tanto lo que el Estado hace como lo que deja de hacer y en lo que es negligente. No obstante, cabe señalar que no actuar no es una política pública per se, sino que es considerado como una decisión de no actuar frente a un problema social (Giménez Mercado & Valente Adarme, 2010)

De manera más concreta, los Derechos Humanos también permiten desarrollar políticas públicas en términos holísticos e integrativos.

En relación a la hipótesis de la investigación, se pudo corroborar que más allá del juego discursivo del slogan “los argentinos somos derechos y humanos”, la falta de una perspectiva de Derechos Humanos en el programa para refugiados del Sudeste Asiático significó el fracaso del mismo. Esto se debe especialmente a que el programa no contemplaba las diferencias culturales, lingüísticas, ni los deseos y expectativas de una vida urbana del contingente que asilaba; tampoco se pudo realizar una integración exitosa a la sociedad Argentina, ya que carecía de perspectiva holística, desde ambas partes. (Bounchanavong, 2016)

En América Latina y en nuestro país las brechas sociales que marcan la desigualdad y la exclusión han impedido el ejercicio pleno de los Derechos Humanos por el conjunto de la población, y en especial, por los sectores más vulnerables. A su vez, las políticas públicas ejecutadas y diseñadas por los gobiernos no han logrado incluir la lógica de los Derechos Humanos. 

“La evidencia parece mostrar que la baja institucionalidad que caracteriza a los países latinoamericanos, y que se manifiesta a través de la poca transparencia en la gestión pública, el clientelismo político y la ausencia de mecanismos de participación y de rendición de cuentas, no permite el desarrollo de puntos de encuentro y vinculación entre las políticas públicas y los derechos humanos” (Giménez Mercado & Valente Adarme, 2010).

Frente al perspectiva social que caracteriza a nuestro país con aproximadamente 32% de personas en situación de pobreza, pareciera necesario avanzar en la elaboración de políticas basadas en la obligación del Estado de garantizar el disfrute de los derechos desde una visión integral y holística, “trascendiendo enfoques cuya rigidez no permite contemplar las especificidades de los grupos más vulnerables de la población, al establecer criterios homogéneos de atención frente a realidades heterogéneas que se ocultan tras indicadores agregados nacionales” (Giménez Mercado & Valente Adarme, 2010).

Por lo tanto, se puede afirmar que los Derechos Humanos en nuestro país demandan pensar más allá del reduccionismo de creer que sólo se refieren a los crímenes de lesa humanidad perpetrados entre 1976 y 1983, más aún cuando en las políticas públicas podría integrarse esta perspectiva a fin de realizar políticas holísticas para el conjunto de la sociedad, garantizando el pleno ejercicio de los derechos civiles, la libertad de expresión, la igualdad social, oportunidades para los sectores más vulnerables, permitiendo que puedan desarrollar sus capacidades, recordando la obligación de los Estados de respetar y garantizar estos Derechos Humanos, ya que por definición, “son inherentes, son interrelacionados, interdependientes e indivisibles a todos los seres humanos, por el simple hecho de ser seres humanos”.

 

 

 

Bounchanavong, Micaela (2016) disponible en: https://www.academia.edu/29785426/La_relaci%C3%B3n_entre_refugiados_y_Derechos_Humanos

CNUR. (28 de Julio de 1951). Convención sobre el estatuto de los refugiados. Recuperado el 2016 de 04 de 25, de La agencia de la ONU para los refugiados: http://www.acnur.org/fileadmin/scripts/doc.php?file=fileadmin/Documentos/BDL/2001/0005

Giménez Mercado, C., & Valente Adarme, X. (2010). El enfoque de los derechos humanos en las políticas públicas: ideas para un debate en ciernes. Redalyc, 30.

 Rawls, Jhon. (1997). Teoria de la Justicia. Estados Unidos: Belknap. Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Buenos Aires: Planeta Argentina.

Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Buenos Aires: Planeta Argentina.

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