El boom de las energías renovables en Argentina y su trasfondo legal

 

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Uriel Splenser

 

El 14 de septiembre la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de Generación Distribuida que podría marcar un punto de quiebre en la generación y distribución energética al permitirle a los particulares autoabastecerse mediante energías renovables y a su vez, vender su excedente.

Esta interesante iniciativa, que cuenta con media sanción, ya que debe ser tratada en el Senado, estimula el cumplimiento de la ley 26.190, que con la modificación de la ley 27.191 fija como objetivo al 31 de diciembre de 2017 lograr una contribución del 8% de las energías renovables en el consumo nacional de energía eléctrica y del 20% al 31 de diciembre de 2025.

Desde el Poder Ejecutivo Nacional también se realizan esfuerzos para alcanzar los objetivos de la ley 26.190, el Ministerio de Energía y Minería dio inicio al programa RenovAr, con un total de 29 proyectos de energías renovables adjudicados hasta la fecha que representan un 3,1% del consumo eléctrico nacional.

Los excelentes vientos de la Patagonia Argentina para la energía eólica y el potencial del norte argentino en energía solar comenzarán a ser aprovechados con la ejecución de los proyectos del mencionado programa.

Un reporte elaborado por la Universidad Nacional de Rosario[1]​ en marzo de este año, además de destacar las inmejorables condiciones del territorio nacional, pone de manifiesto el atraso relativo en el desarrollo de las energías renovables, que representaban en 2016 apenas el 2% de la potencia energética instalada. En otros países de la región, como Brasil y Chile, ese número se encuentra en 5,5% aproximadamente.

Dejando de lado las estadísticas y volviendo al plano normativo, la ley 25.675 de Política Ambiental Nacional repite durante todo su articulado la importancia del desarrollo sostenible o sustentable, concepto que está íntimamente relacionado con las fuentes renovables de energía.

En vistas de entender la relación de ambos conceptos, debemos tener presente que se entiende por desarrollo sostenible o sustentable. Se trata de satisfacer las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para la satisfacción de sus propias necesidades.

El desarrollo sustentable surge también de la misma Constitución Nacional, en su artículo 41 al sostener: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras…”

Al obtener las energías mediante recursos inagotables, como los vientos, el principio de la sustentabilidad está siendo respetado. Diferente es la situación respecto de la energía que se obtiene a través de combustibles fósiles que son recursos finitos.

Por otra parte, durante los últimos años, las energías renovables han ganado en competitividad a través de constantes avances tecnológicos, que han disminuido enormemente sus costos y mejorado su rendimiento. Según estadísticas del año 2014 difundidas por la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA por sus siglas en inglés), los costos para generar energía eólica y solar se han reducido drásticamente hasta el punto en el que compiten codo a codo con los costos de la producción tradicional a través de combustibles fósiles[2].

En 2015 la Asamblea General de Naciones Unidas fijó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con metas a alcanzar dentro de cada uno de ellos hasta el año 2030. El 7° ODS “Energía asequible y no contaminante”, el 11° “Ciudades y comunidades sostenibles” y el 13° “Acción por el clima” tienen relación directa con el desarrollo de las energías renovables. A diferencia de las fuentes de energía tradicionales, las también llamadas “energías limpias” no producen gases de efecto invernadero, responsables de la problemática global del cambio climático.

La voluntad de la comunidad internacional también se expresó en la COP21 (Conferencia de las Partes) celebrada en París mediante la cual los firmantes se comprometen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a su vez se crea un fondo de aproximadamente U$S100.000 millones para los países en desarrollo a partir de 2020. A su vez, se invita a los Estados firmantes a que fijen las contribuciones previstas a nivel nacional.

El Estado argentino ya había presentado en octubre de 2015 la contribución que preveía realizar, aunque luego de la adopción del acuerdo se anunció la posibilidad de incrementar el compromiso nacional.

Tanto a nivel local como internacional, el camino que se comenzó a transitar es sin lugar a dudas el de un fuerte impulso de las fuentes limpias de energía. Si es sancionada la iniciativa de Generación Distribuida, Argentina contará con una herramienta más para lograr o al menos acercarse a la sustentabilidad del sistema energético local. Sin embargo, en vistas de que la iniciativa tenga éxito, es menester que luego de la sanción de la norma se formulen políticas públicas para el financiamiento a los particulares que opten por colocar equipos de generación en sus domicilios y/o comercios.

Finalmente, considerando:

  • las licitaciones del Programa RenovAr;
  • la posible sanción a la iniciativa de Generación Distribuida;
  • la baja integración de las fuentes de energía limpia en la matriz energética local;
  • el compromiso asumido por el Estado argentino en impulsar las energías renovables y;
  • la presencia de los recursos necesarios para la generación de energía

se ha fijado una clara política pública en el aprovechamiento de los recursos renovables, de tal fortaleza que parece improbable que con un eventual cambio de gobierno esta situación se revierta, el futuro del mercado energético local es prometedor.

 

1 Universidad Nacional de Rosario (2017), Informe Especial Energías Renovables: Hecho en Argentina (http://www.observatorio.unr.edu.ar/energias-renovables-hecho-en-argentina/)

2 International Renewable Energy Agency (2015), Renewable Power Generation Costs in 2014 (http://www.irena.org/DocumentDownloads/Publications/IRENA_RE_Power_Costs_2014_report.pdf)

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