En 1833 el Reino Unido inició la ocupación ilegitima de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur mediante la fuerza, ocupación que Argentina nunca reconoció por constituir una grave violación a sus derechos soberanos. El reclamo argentino cuenta con el apoyo de un gran número de países de la comunidad internacional y en el marco de las Naciones Unidas, desde la Resolución 2065 de la Asamblea General en 1965, se han dictado resoluciones en forma periódica que insta a ambas partes a negociar con el fin de poner fin a la controversia.

            Argentina, ha expresado  en forma histórica la reivindicación de sus derechos soberanos, lo que se ha visto reforzado mediante la incorporación de la cláusula transitoria primera al texto constitucional en la reforma de 1994, la cual expresa lo siguiente:

La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional.

La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

Argentina considera que la controversia cuenta con dos actores: la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, desplazando a los isleños de las negociaciones por la soberanía, dado que no resulta aplicable el principio de autodeterminación de los pueblos en un caso de una población implantada por la potencia que ocupa ilegítimamente parte de nuestro territorio.

Sin embargo, el hecho de no reconocerlos como actores de la negociación no implica que Argentina no realizó políticas dirigidas hacia los isleños, dado que finalmente resultan habitantes del territorio argentino, y muchos de ellos nacidos en territorio nacional insular.

Podemos encontrar antecedentes de la voluntad argentina por la cooperación desde 1950, cuando la legisladora Esther Fadul propuso crear una escuela bilingüe en las Islas Malvinas, y encontrando un antecedente concreto de cooperación en el Acuerdo de Comunicaciones firmado entre Argentina y el Reino Unido en 1971, que permitió extender la influencia de Argentina en las islas: se otorgaban becas a los isleños para que pudieran matricularse y cursar estudios primarios y secundarios en el territorio continental argentino, cubriendo gastos de residencia, salud, alimentos, entre otros. Asimismo, se construyó con financiamiento argentino un aeropuerto en Puerto Argentino, el cual permitió la vinculación de las Islas con el mundo con la instauración de vuelos organizados por la Fuerza Aérea Argentina y Líneas Aéreas del Estado, por otro lado, se destaca que el combustible de las Islas era provisto por YPF, y que en 1974, se enviaron a solicitud de los habitantes de las Islas maestros de español.

De esta forma, Argentina realizaba un ejercicio del poder blando con el fin de potenciar sus reclamaciones de soberanía, que produjo avances en las negociaciones con el Reino Unido. Sin embargo, en una ruptura total de la política de Estado que se estaba gestando, la dictadura militar impulsó la guerra en 1982, lo que produjo una suspensión total de las políticas que anteriormente había impulsado Argentina y lo habían acercado a la recuperación de los archipiélagos reclamados.

Desde la reinstauración de las relaciones diplomáticas entre Argentina y el Reino Unido, no se ha logrado establecer políticas de Estado concretas duraderas, manteniéndose constante solamente la reclamación de soberanía. Durante estos años hubo etapas de tensión y distensión entre ambos países. Se destaca, sin embargo, que en 2015 se establece la creación de las becas Thomas Bridges mediante la Resolución 3982/2015 del Ministerio de Educación, que implemente un sistema de 10 becas universitarias dirigida a estudiantes de las Islas Malvinas, Georgias Del Sur, Sándwich Del Sur y espacios marítimos circundantes, en la Universidad Nacional De La Patagonia San Juan Bosco, lo que significó retomar una de las políticas de la década de 1970.

Nueva Proyección realizó un estudio de la historia de Argentina con las Islas Malvinas, y también realizó investigaciones de casos comparados: el conflicto entre España y el Reino Unido por Gibraltar y la relación entre China y el Reino Unido en relación Hong Kong. En virtud de esto, y utilizando como antecedente inmediato la becas Thomas Bridges, se trabajó con el diputado Héctor Gutiérrez para la elaboración de un proyecto de ley, el cual establece un “SISTEMA NACIONAL DE BECAS UNIVERSITARIAS DIRIGIDAS A LOS HABITANTES DE LAS ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR, SANDWICH DEL SUR Y ESPACIOS MARITIMOS CIRCUNDANTES: CREACION”, el cual fue presentado en la Cámara de Diputados de la Nación el 24 de agosto de 2016, bajo el expediente 5477-D-2016.

El proyecto innova sobre el sistema de las becas Thomas Bridges, por ser un sistema sin límite de becarios y abierto a todas las universidades del país, y al ser una ley se le brinda mayor institucionalidad, al ser más difícil de derogar que una resolución ministerial.

El fin del proyecto, es retomar la política argentina previa a la Guerra de Malvinas, que estaba produciendo resultados positivos, sin hacer ninguna renuncia de soberanía, pero ejerciendo un poder blando que permita a Argentina avanzar en el proceso de recuperación de la soberanía, pero presentándose como un Estado que fomenta la cooperación internacional.

Nosotros observamos que España continúa en un dialogo de cooperación en varios temas, incluidos Gibraltar, con el Reino Unido, sin que ello implique una renuncia a sus reclamaciones soberanas, y por ello creemos que la vía del diálogo y la diplomacia es el camino necesario para lograr la recuperación del territorio ocupado actualmente ilegítimamente por el Reino Unido.